Círculo con ícono de búsqueda naranja Círculo con ícono de búsqueda naranja
Icono de flecha hacia arriba blanco

NORMA: Inteligencia artificial al servicio del conocimiento normativo y la eficiencia institucional

Blog Institucional

Durante más de veinte años, la Superintendencia de Bancos ha acumulado miles de consultas normativas, criterios técnicos, interpretaciones regulatorias y respuestas institucionales que constituyen una valiosa fuente de conocimiento para la organización.

Sin embargo, como ocurre en muchas instituciones, aprovechar de manera eficiente ese conocimiento acumulado representa un desafío constante. Identificar antecedentes relevantes, localizar criterios previamente emitidos y relacionar información dispersa en distintas fuentes puede requerir tiempo y esfuerzo, especialmente cuando se trata de consultas complejas que demandan un análisis riguroso y fundamentado.

Con el propósito de fortalecer el acceso a este importante patrimonio de conocimiento institucional, la Superintendencia de Bancos desarrolló NORMA, un agente conversacional basado en inteligencia artificial diseñado para apoyar a los colaboradores en la consulta y aprovechamiento de información normativa.

Más que una nueva herramienta tecnológica, NORMA representa una iniciativa orientada a transformar décadas de experiencia institucional en una capacidad accesible, organizada y disponible para quienes diariamente contribuyen a interpretar y aplicar el marco regulatorio del sistema financiero dominicano.

Del conocimiento acumulado a una capacidad institucional

El desarrollo de NORMA partió de un activo de enorme valor para la organización: un archivo histórico de consultas normativas y respuestas institucionales que se remonta a más de dos décadas.

Este acervo fue complementado con regulaciones, instructivos, circulares, guías y otros documentos relevantes que forman parte del marco normativo y operativo de la institución.

A partir de esta información se construyó una solución capaz de facilitar la identificación, recuperación y aprovechamiento de conocimientos acumulados a lo largo del tiempo, apoyando especialmente a los equipos responsables de atender consultas normativas formuladas por las entidades de intermediación financiera.

A través de consultas realizadas en lenguaje natural, los colaboradores pueden acceder de manera ágil a respuestas contextualizadas y fundamentadas en fuentes institucionales, reduciendo significativamente el tiempo invertido en procesos de búsqueda documental y localización de antecedentes.

Asimismo, la herramienta incorpora referencias a las fuentes utilizadas en cada respuesta, fortaleciendo la trazabilidad de la información y facilitando su validación por parte de los usuarios.

Un impacto que ya puede medirse

Los resultados obtenidos durante su implementación evidencian cómo la inteligencia artificial puede generar beneficios concretos cuando se aplica a desafíos institucionales específicos.

Con el apoyo de NORMA, el tiempo de atención de las consultas normativas gestionadas por el Departamento de Regulación se ha reducido en aproximadamente un 80 %, pasando de períodos que podían superar los diez días laborables a plazos de entre dos y tres días.

Esta mejora no responde únicamente a una mayor velocidad de búsqueda. Refleja también una capacidad más eficiente para localizar antecedentes relevantes, identificar criterios previamente emitidos y acceder al conocimiento acumulado de la institución de forma rápida y estructurada.

El resultado es una respuesta institucional más ágil y una utilización más eficiente del tiempo de los equipos técnicos, que pueden concentrar mayores esfuerzos en el análisis especializado y la evaluación de los aspectos particulares de cada consulta.

Actualmente, NORMA es una herramienta de uso interno de la Superintendencia de Bancos y no se encuentra disponible para uso directo del público ni de las entidades supervisadas. No obstante, su impacto se refleja indirectamente en la calidad, consistencia y oportunidad de las respuestas que reciben dichas entidades.

Tecnología para potenciar el talento humano

La adopción de inteligencia artificial en la Superintendencia de Bancos responde a una visión clara: utilizar la tecnología como un habilitador que fortalezca las capacidades de las personas y contribuya a una gestión más eficiente del conocimiento.

En este contexto, NORMA no sustituye el criterio técnico ni la experiencia de los colaboradores. Por el contrario, funciona como una herramienta de apoyo que facilita el acceso a información relevante y permite dedicar más tiempo a actividades de mayor valor agregado, como el análisis, la evaluación y la toma de decisiones.

Un proyecto construido sobre colaboración y aprendizaje

El desarrollo de NORMA ha representado también una importante experiencia de aprendizaje institucional sobre el uso responsable de tecnologías emergentes.

Su construcción ha requerido la colaboración de equipos multidisciplinarios que integran conocimientos especializados en regulación, innovación, tecnología, ciberseguridad y gestión del conocimiento. Esta articulación ha permitido desarrollar una solución alineada con las necesidades de los usuarios y con los estándares de calidad, seguridad y confiabilidad necesarios para el manejo de información institucional.

Más allá de sus beneficios operativos, la iniciativa ha contribuido a fortalecer las capacidades internas relacionadas con la inteligencia artificial, generando experiencias y conocimientos que servirán de base para futuras iniciativas de innovación y transformación digital.

Mirando hacia el futuro

La inteligencia artificial continúa creando nuevas oportunidades para transformar la manera en que las organizaciones gestionan la información, desarrollan sus procesos y apoyan a las personas en el desempeño de sus funciones.

Con iniciativas como NORMA, la Superintendencia de Bancos reafirma su compromiso con la innovación continua, la transformación digital y el uso responsable de las tecnologías emergentes para fortalecer el servicio que ofrece a la sociedad.

Pero el valor de este proyecto trasciende la incorporación de una nueva tecnología. NORMA demuestra que innovar también significa reconocer el valor del conocimiento construido a lo largo de los años y encontrar nuevas formas de ponerlo al servicio de la organización.

Más de dos décadas de experiencia normativa ya no residen únicamente en documentos, archivos o memorias individuales. Hoy forman parte de una capacidad institucional que puede ser consultada, aprovechada y fortalecida gracias a la combinación del conocimiento humano y la inteligencia artificial.

Ese es, quizás, el mayor aprendizaje de esta iniciativa: el verdadero impacto de la innovación no se mide por la tecnología que se adopta, sino por la capacidad de preservar el conocimiento, potenciar el talento humano y construir instituciones cada vez más preparadas para responder a los desafíos del futuro.