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Conversatorio Buenas prácticas en la gestión de conflicto de Interés

Palabras del superintendente de Bancos, Alejandro Fernández W. para conversatorio Buenas prácticas en la gestión de conflicto de Interés.
Fecha
01 / 05 / 2025

¡Muy buenos días a todos y a todas!

Sean bienvenidos y bienvenidas a este conversatorio, Buenas prácticas en la gestión de conflicto de interés, realizado en el marco de la Semana de la Ética y como parte de las actividades de la Superintendencia de Bancos en torno a este tema.

Me place recibir a las autoridades y funcionarios/as que hoy nos acompañan de las diferentes instituciones invitadas a este conversatorio: Banco Central, Ministerio de Hacienda, Superintendencia de Pensiones, Superintendencia de Seguros y Dirección de Ética e Integridad Gubernamental (DIGEIG), a quienes le damos una cordial bienvenida; así como a las expositoras que estarán compartiendo sus conocimientos y experiencias en esta mañana: la licenciada Tania de León y nuestra consultora jurídica, Luz Marte.

Es importante resaltar que la Semana de la Ética Ciudadana, organizada por la DIGEIG, tiene el objetivo de promover una cultura de integridad y transparencia en la administración pública de la República Dominicana; y se enmarca en el Día Nacional de la Ética Ciudadana, establecido el 29 de abril. Como institución reguladora, nos sumamos a esta conmemoración, este año bajo el lema ‘‘Juntos somos integridad’’, entendiendo que la ética y la integridad son fundamentales en el sector público, porque garantizan que nuestros funcionarios/as actúen con responsabilidad, en beneficio del interés general, no del personal o de grupos específicos. Estas cualidades robustecen la confianza ciudadana en las instituciones, promueven la justicia y reducen prácticas como la corrupción, el nepotismo o el abuso de poder. Además, asegura que los recursos del Estado se utilicen de manera eficiente y equitativa, lo cual es esencial para el desarrollo sostenible y la cohesión social.

De aquí la importancia de volver sobre el concepto ‘‘conflicto de interés’’ y seguir promoviendo con mayor ahínco este tema en cualquier estructura organizacional, recordando que un conflicto de interés, según nuestra política, se define como una situación de discrepancia o colisión entre el deber de una persona física o jurídica y sus intereses privados (o los intereses de otra persona), que influyen indebidamente en el desempeño de sus deberes y responsabilidades, afectando gravemente la toma de decisiones y la credibilidad de nuestras instituciones.

En el caso de nuestra Superintendencia, podemos decir con orgullo que ya tenemos un recorrido significativo con relación al fomento y promoción de una cultura de transparencia, cumplimiento normativo y prevención de la corrupción.

El pasado año emitimos la quinta versión del Código de Ética e Integridad, que marca los lineamientos clave para la gestión de conflictos de interés, así como la Política de Gestión de Conflictos de Interés, que establece las directrices generales para llevar a cabo la gestión de riesgos, en materia de potenciales conflictos de intereses que pudiera presentar el personal fijo y/o contratado, vinculado a partes interesadas. También hemos logrado implementar las normas ISO de antisoborno y de cumplimiento, las cuales contemplan la debida diligencia. Independientemente de estos proyectos, el conflicto de interés siempre ha sido un tema relevante para nuestra organización.

A través de nuestro Sistema de Gestión Integrado, que abarca aspectos relacionados como la calidad, la seguridad de la información, la continuidad de las operaciones, entre otros; también integra la ‘‘prohibición del soborno en todas sus manifestaciones y el fomento de una cultura de sostenibilidad’’.

Para concluir, y dar la palabra a nuestras expertas, quiero decirles que la integridad y la transparencia representan un camino largo en el sector financiero, y en general en la administración pública. Sin embargo, la Semana de Ética nos sirve como impulso para seguir implementando acciones concretas, con miras de crear un legado de honestidad y confianza entre las instituciones públicas y la ciudadanía.

Es un reto al que todos estamos llamados y llamadas asumir, no solo como funcionarios/as que forman parte de una entidad, también como sujetos con una conciencia moral que guía nuestro accionar cotidiano.

Espero que este conversatorio sea de mucho provecho para todos y todas.